Obra teatral
LA BARQUITA DE LA AMISTAD
Personajes:
-
Cocodrilo - Carlota.
-
Tres
pingüinos muy amigos: Mengalito, Miguelín y Coquín- Javier, Ian y Guillermo.
Diálogo:
Suena música ambiente de una selva con un río y aparece en escena el cocodrilo.
Cocodrilo: nadando por
aquí…. ¡Menudo quiquiriquí! Que oí como cantaban unos pingüinos mientras
andaban así.
Aparecen los tres pingüinos andando en fila al son de la canción.
Pingüinos: Tririrí tririrí, andamos así, los pies muy juntitos y con chaqué de pituflí.
Los pingüinos observan su alrededor mientras hablan entre ellos, sin alarmarse aún de la presencia del cocodrilo..
Cocodrilo: Sin saber que yo estaba ahí, se
acercaron a mí… nadaba yo tranquilo hasta que les oí… uhmmm que hambre tengo,
igual con ellos me entretengo. Ricos ricos estarán si los logro tostar.
Mengalito: ¡Eeey
mirad! ¡Un río debemos cruzar!
Miguelín: Sí,
pero esperad, que el área debemos inspeccionar.
Coquín: Pero…déjate de inspeccionar, salta y a nadar!
Coquín hace amago de ir corriendo a lanzarse al río.
Miguelín: No! Detente, ¿acaso no hueles el peligro que
tienes enfrente?
Los pingüinos olfatean.
Coquín y Mengalito: Sniff sniff
Coquín: Pues va a ser que no señor inteligente, ¿donde
está eso que hueles?
Mengalito:
¡¡Que sí que si‼ ¡¡Allí! Un cocodrilo gigante con una boca muy grande!
Cocodrilo: JA JA JA JA venid pingüinos, ¡que tengo
un hambre que da calambre!.
Nadad y cruzad,
es la hora de la verdad…
Miguelín: Ni de broma, ¿estás loco? ¡Nos quieres comer! Y a casa tenemos que
volver…
Podemos usar esa
barca chicos, ¡corred y nos metemos de un brinco!
Todos corren hacia la barca, se chocan y empujan.
Pingüinos: ¡Aay,
ayyy! Hazme hueco cabeza huevo, ¡así no quepo!
Mngalito: Tú fuera, ¡el último has llegado así que
serás devorado!
Coquín: ¡No! ¿qué dices? Enserio quieres que esto
así termine? El cocodrilo me comerá y nuestro viaje acabará!
Miguelín: Es cierto, una solución debemos encontrar.
Mengalito: Que no, que aquí sólo caben dos. Ve
nadando y yo en la otra orilla te espero.
Miguelín: No seáis
brutos amigos, ¿no os acordáis de que somos un equipo? Si vamos dos,
abandonamos a uno, y eso no es compañerismo. Hay que pensar en los demás Mengalito,
¿como vamos a dejar solo a nuestro amigo?
El cocodrilo mira asombrado la situación desde un segundo plano.
Cocodrilo: No me lo puedo creer… ¿acaso se creen tan
listos? No lograrán cruzar sin antes pasar por mi colmillar. Soy el rey del
río, y si no me río, ¡no me río! Enfadado y hambriento estoy, mis tripas rugen
como un león…
Mengalito: ¡Ya lo tengo! Qué tonto he sido… ¿como no se me
había ocurrido? Cruzamos dos, y dejamos a uno. El otro debe volver para no
dejar al cocodrilo nada que comer. Así los tres pasaremos, poco a poco lo
conseguiremos.
Coquín: Entonces… ¿cómo lo vamos a hacer?
Mengalito: Espera aquí, confía en mí, que cruzaré
con Miguelín y volveré a por ti.
Cocodrilo: Grrr grrrr grrr
Pinguinos: ¡Hip hip hurra hip hip hurra! ¡Lo hemos
conseguido sin ser convertidos en guiso! Choquemos los cinco amigos, si así
seguimos, ¡superaremos cualquier otro peligro!




Comentarios
Publicar un comentario