Canciones infantiles y literatura


La cultura  de la oralidad ya no es la misma; la poesía lírica de tradición popular existe hoy en día por reducidos juegos infantiles, pues los medios de comunicación que han ido surgiendo a lo largo de los siglos han provocado la ruptura de la transmisión oral junto con la perdida de valor hacia el carácter literario que acompañaba a las antiguas composiciones propias de dicha tradición.

En dichas composiciones, conocidas como canciones escenificadas o infantiles, había un factor especial que les hacía más valiosas, y este era el cambio continuo. Al depender de la oralidad para su conservación, la eliminación, adición o sustitución de elementos, así como su infinidad de posibles escenarios y formas de representación,  formaban parte de la vida de estas reliquias literarias, que desafortunadamente ya apenas mantenemos.

Algunos géneros literarios de transmisión oral desaparecieron en el momento en el que éstos perdieron su valor inicial. Muchos de ellos nacían en unas circunstancias específicas, que al darse por finalizadas, se llevaban con ellas dichos géneros literarios, como fueron los cantares de gesta en la Reconquista. En cambio, aquellos géneros literarios que surgieron de circunstancias aún dadas en la sociedad en la actualidad, se han mantenido e incluso renovado y modificado, adecuándolas a las posibles variables de dichas circunstancias, como la vendimia o la siega. Del mismo modo, con las canciones escenificadas de tradición infantil, se ha logrado mantener la supervivencia de algunos romances u otros géneros. A pesar de ello, podemos observar la fragmentación, a través de la cual se mantienen intactas partes de romances que se consideran de mayor impacto y relevancia y la modificación de éstos con el fin de lograr su actualización. Se trata pues de una apropiación, por parte de los niños, de ciertas composiciones, que a lo largo de dicho proceso, da lugar a la transformación de las composiciones a juegos de niños (intercalado de estribillos y contaminación de elementos extraños).

Estos juegos infantiles que permiten la supervivencia de variados géneros literarios, o más bien, composiciones, suelen destacar por el ritmo que conllevan, pues su densidad de contenidos queda en un plano secundario frente al apoyo "musical" que aportan o incluso el mero textual. Aún así, se pueden distinguir dos tipos de juegos en función del nivel de densidad de contenido que la canción aporte o el mensaje que transmita. De este modo nos encontramos con canciones que guían las acciones del juego y aquellas que su base textual conduce el hilo del juego paralelamente al hilo de la historia que narra.

En relación a la organización y estructura de los contenidos, se presentan varios factores que influyen a la ordenación de los elementos:
Fórmulas de inicio y fórmulas de final: similares a las de un cuento tradicional. 
Los diálogos.

 - Repeticiones: encadenamiento de estrofas, versos o estribillos. 
Es importante señalar que, a pesar de la evidente pérdida sustancial de dichas composiciones, el hecho de tratar que los niños las memoricen en el aula o las estudien, no contribuye potencialmente a su conservación, pues los niños crean rechazo ante dicho proceso de aprendizaje. Pero al querer conservarlos, dichos textos fueron incluidos en la Literatura al ser pasados a textos escritos, por lo que son composiciones que se deben estudiar como los demás textos literarios. Por esto, algunos autores hablaron de traición a la tradición oral, aunque el debate fue más allá, expresando el valor que les añadía la escritura a dichas composiciones que oralmente eran simplemente el soporte a un juego, pues escritas tienen mayor aprovechamiento didáctico a pesar de ser transmitidas por una vía desnaturalizada. 



Para terminar, recalcar el valor que tienen dichas composiciones en el desarrollo cognitivo de los niños, pues fomentan la capacidad de memorización y atención, la socialización, e incluso ayudan a aprender a jugar, respetar las normas, los turnos, e incluso a ganar  y a perder. 






CANCIONES





IAN:

Pinocho se fue a pescar
al río guadalquivir,
pero como perdió su caña
pescó con su nariz.

Susanita tiene un ratón,un ratón chiquitín,que come chocolate y turrón y bolitas de anís. Duerme cerca del radiador,con la almohada en los pies y sueña que es un gran campeón,jugando al ajedrez.Le gusta el fútbol,el cine y el teatro,baila tango y rocanrol y si llegamos y nota que observamos siempre nos canta esta canción


Javier


Que llueva, que llueva

Que llueva, que llueva,
la vieja de la cueva,
los pajaritos cantan,
 las nubes se levantan,

¡Qué si!
¡qué no!
que caiga un chaparrón,
con azúcar y turrón,
que rompa los cristales de la estación.
Que siga lloviendo
los pájaros corriendo
florezca la pradera
al sol de primavera 
¡Qué si!
¡qué no!
que caiga un chaparrón,
con azúcar y turrón,
que rompa los cristales de la estación.


En el auto de papá


El viajar es un placer
que nos suele suceder
en el auto de papá
nos iremos a pasear.
Vamos de paseo, pi pi pi
en un auto feo, pi pi pi
pero no me importa, pi pi pi
porque llevo torta, pi pi pi.
¡Atención! Vamos a pasar por un túnel.
Por el túnel pasarás
la bocina tocarás
la canción del pi pi pi
la canción del pa pa pa.
Vamos de paseo, pi pi pi
en un auto feo, pi pi pi
pero no me importa, pi pi pi
porque llevo torta

Carlota: 

Pase-misí, pase-misá

Pase-misí,pase-misá,
por la Puerta de Alcalá,
los de alante corren mucho,
los de atrás se quedarán 
Pase-misí,
pase-misá,
por la puerta de Alcalá,
los de alante corren mucho,
los de atrás se quedarán.


El cochecito leré

El cocherito, leré me dijo anoche, leré, 
que si quería, leré 
montar en coche, leré. 
Y yo le dije, leré 
con gran salero, leré, 
no quiero coche, leré 
que me mareo, leré. 
El nombre de María 
que cinco léteas tiene: 
la M, la A, la R,la I, la A. 
MA-RÍ-A.

Soy una taza 

Soy una taza, una tetera
una cuchara y un cucharón
un plato hondo, un plato llano
un cuchillito y un tenedor
Soy un salero, azucarero
la batidora y una olla express

Chu chu



GUILLE SÁNCHEZ


El señor don gato

Estaba el Señor Don Gato 
sentadito en su tejado, 
marramiau, miau, miau, 
sentadito en su tejado. 

Ha recibido una carta 
por si quiere ser casado, 
marramiau, miau, miau, miau, 
por si quiere ser casado. 

Con una gatita blanca 
sobrina de un gato pardo, 
marramiau, miau, miau, miau, 
sobrina de un gato pardo. 

El gato por ir a verla 
se ha caído del tejado, 
marramiau, miau, miau, miau, 
se ha caído del tejado. 

Se ha roto seis costillas 
el espinazo y el rabo, 
marramiau, miau, miau, miau, 
el espinazo y el rabo. 

Ya lo llevan a enterrar 
por la calle del pescado, 
marramiau, miau, miau, miau, 
por la calle del pescado. 

Al olor de las sardinas 
el gato ha resucitado, 
marramiau, miau, miau, miau, 
el gato ha resucitado. 

Por eso dice la gente 
siete vidas tiene un gato, 
marramiau, miau, miau, miau, 
siete vidas tiene un gato



La vaca lechera
Tengo una vaca lechera,
no es una vaca cualquiera,
me da leche condensada,
para toda la semana,
Tolón, tolón, tolón , tolón. 

Un cencerro le he comprado,
Y a mi vaca le ha gustado,
Se pasea por el prado,
Mata moscas con el rabo
Tolón, tolón Tolón, tolón

Tengo una vaca lechera,
no es una vaca cualquiera,
me da leche merengada,
ay! que vaca tan salada,
Tolón, tolón, tolón , tolón. 

Tengo una vaca lechera,
no es una vaca cualquiera,
me hace torta de cereza,
ay! que vaca tan traviesa,
Tolón, tolón, tolón , tolón.


Un barquito chiquitito

Había una vez un barquito chiquitito 
Había una vez un barquito chiquitito 
Que no sabía, que no sabía, que no sabía navegar. 

Pasaron un dos, tres, cuatro, cinco, seis semanas 
Pasaron un dos, tres, cuatro, cinco, seis semanas 
Y aquel barquito y aquel barquito, 
y aquel barquito navegó. 

Había una vez un barquito chiquitito 
Había una vez un barquito chiquitito 
Que no sabía, que no sabía, que no sabía navegar. 

Pasaron un dos, tres, cuatro, cinco, seis semanas 
Pasaron un dos, tres, cuatro, cinco, seis semanas 
Y aquel barquito y aquel barquito, 
y aquel barquito navegó.


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