PLAN LECTOR
JUSTIFICACIÓN (CARLOTA BOTAS)
Se trata de un hecho que las habilidades lectoras, así como su fomento y
desarrollo, son claves en el proceso de formación integral de cualquier
persona.
A través de la lecto-escritura, los niños progresan en su socialización
primaria, pues todo aquello que aprenden en el colegio, les permite
desenvolverse con mayor facilidad en la sociedad como adultos.
De este modo, el plan lector debería ser uno de los pilares fundamentales
de cualquier Proyecto de Centro Escolar. La lectura tiene un gran valor
insustituible e indiscutible. El acto de leer fomenta y desarrolla la
creatividad e imaginación y el pensamiento abstracto.
Y, dado dicho valor fundamental, creemos, al mismo tiempo, en la
importancia de que todo personal implicado en la educación de cualquier niño
tome un papel en este proceso madurativo y de desarrollo de la lectura y
cualidad íntegra de la persona.
Del mismo modo, se recomienda que dichas personas estén coordinadas y
compartan los mismo objetivos, de modo que dicho proceso se lleve a cabo de la
mejor manera posible, beneficiando siempre al niño y a su desarrollo, siendo
algo gratificante para el mismo, es decir, que se dé lugar al disfrute y placer
que la lectura conlleva.
A lo largo de este proceso, debemos tener en cuenta que el papel dichas
personas implicadas en el proceso de enseñanza-aprendizaje del niño, las cuáles
serán familiares y profesores en la mayoría de los casos, deberán actuar como
mediadores. Como tales, su misión será conectar el mundo de los niños al de los
libros, estimulando así su interés por acercarse a ellos de manera voluntaria.
Esto será factible y eficaz cuando se dé lugar a un apoyo y refuerzo mutuo
entre los padres y el profesorado, y sus respectivas tareas, lo cual signifique
que, además de elaborar un plan lector, se lleve a cabo un plan de actuación
coherente y conjunta entre ambas partes.
Dentro de esta misma idea, es aún más importante señalar la coordinación
entre profesores, pues es ésta la que más repercusión va a tener a lo largo de
la etapa escolar del niño, y la cual va a ser más continuada así como
presente.
Y, por este motivo, encontramos tan necesaria la elaboración y
planificación de un plan lector que fomente la motivación por la lectura en los
centros, así como su mismo aprendizaje, al mismo tiempo que acercándoles a la
lecto-escritura.
El plan lector es diseñado por el propio centro, por lo que éste debe tener
claros los objetivos que desea conseguir y cómo se va a proponer su
consecución.
Por último, destacar la importancia de la regularidad y compromiso en la
puesta en práctica del plan lector, pues si pretendemos lograr ciudadanos
lectores, debemos ser consecuentes con lo que ser lector implica, que es la
continuidad. No se define a una persona lectora como aquella que ha leído un
libro, si no como aquella que lee regularmente en su día a día.
Así, a modo de conclusión, podemos definir el plan lector como el conjunto
de estrategias que vamos a emplear para mejorar la competencia lectora y
desarrollar el hábito lector, así como contribuir en el desarrollo de las
competencias básicas de comunicación verbal y no verbal.
No obstante, dentro de dicho plan lector, se pueden incorporar multitud de
contenidos variados correspondientes a distintas áreas, cuya organización y
orden de trabajo será flexible pero implique a todo el profesorado.
OBJETIVOS (JAVIER FERRÉ E IAN RHODES)
- Descubrir y fomentar el hábito y gusto por la lectura, despertando su
interés por ella como una actividad de ocio y aprendizaje funcional.
- Contribuir a mejorar la práctica de la lecto-escritura.
- Potenciar el uso y la dinamización de la biblioteca del centro y del propio
aula al mismo tiempo que favoreciendo su familiarización a ellas, creando
hábitos de respeto y cuidado tanto de los libros como del espacio en el que se
encuentran.
- Favorecer la competencia lectora y el desarrollo de las habilidades
lingüísticas orales a través de la lectura, mediante el debate o la reflexión
grupal, así como el espíritu crítico.
ESTRATEGIAS Y ACCIONES (CARLOTA BOTAS)
A través de la introducción previa a los objetivos destacados, podemos
deducir el abanico de acciones y actividades educativas consideradas
favorables, una vez puestas en práctica, que hay en un centro. Es por ello que
debemos clasificar las actividades que vamos a llevar a cabo, pues éstas
cubrirán distintos objetivos. También, es necesario añadir el valor de llevar
conjuntamente actividades de estimulación de la escritura, pues esta
herramienta va unida directamente a la lectura y por el momento no existe un
plan dedicado exclusivamente a ello.
- Actividades generales:
Las cuales se encuentran en el currículo ordinario.
- Tras leer un texto, se lanzarán a los alumnos una serie de preguntas para
trabajar la comprensión de lo leído, y se dedicará un tiempo para que los
alumnos puedan comentarlo.
- Tras la lectura de un texto, aprovecharemos para fomentar que los alumnos
se informen y documenten acerca de la vida del autor, sus obras, etc, en
internet, enciclopedias u otros recursos.
- Utilizar como recurso para trabajar la memorización, la recitación y
dramatización, así como la entonación y pronunciación, los textos poéticos y
teatrales.
- Trabajar la búsqueda concreta de
información en un libro de texto (por ejemplo, en un tema de ciencias
naturales) y, a su vez, que los alumnos deban ampliar dicha información.
- Seleccionar textos de carácter divulgativo sobre temas del currículo del
alumnado para leerlos y comentarlos.
- Trabajar la redacción habitual partiendo de textos literarios variados, a
través de los cuales se desarrolle la capacidad de expresión escrita, el
resumen, la identificación de ideas principales, la utilización de distintos estilos
y géneros narrativos, etc. (Por ejemplo, al finalizar un tema o una unidad
hacer un resumen, o si se ha trabajado en lengua el texto descriptivo, realizar
la descripción de un compañero, etc).
- Llevar a cabo, de manera grupal, la lectura de las creaciones escritas de
los alumnos.
- Actividades específicas (IAN RHODES)
De fomento a la lectura.
- La actividad para poder motivar a los alumnos a la lectura, consiste en
hacer el libro viajero. Dicha actividad consiste en realizar un cuento de
manera colectiva, en la que cada semana un alumno se lleva a casa el libro y
escribe una historia y a la semana siguiente, otro alumno continúa dicha
historia. De esta manera se realizará un cuento “viajero” hasta que haya pasado
por todos los alumnos de la clase.
- Otra actividad a llevar al aula para fomentar la lectura es la “bolsa
mágica”. Esta actividad consiste en pedir a los alumnos que traigan una figura
recortada de alguna revista o cuento que tengan sobre el tema que elija el
profesor. Todas estas figuras se meterán en una bolsa y cada alumno sacará una
con la que deberá escribir una historia relacionada con ella y que actúe como
el protagonista del relato.
- Practicar juegos de adivinación sobre libros, empleando gestos o palabras
relacionadas con ello. Es decir, los alumnos deberán representar de manera
individual a través del mimo o de gestos los títulos de los libros, y que los
demás deberán adivinar.
- Elaboración de murales sobre los libros favoritos de los alumnos, en las
que detalla el resumen, las curiosidades y las partes que más le ha gustado de
la historia. De esta manera es posible fomentar y recomendar.
- Visión de películas que estén basados en obras literarias. De esta manera
cautivas al alumno a través de los ojos, y le fomentas a seguir la historia a través
de la lectura de dichas historias.
- Una actividad de dramatización, en la que los alumnos leen las historias
propuestas por el profesor, poniéndose en la piel de los personajes y
destacando como es cada uno, haciendo real la personificación de cada uno.
Actividades biblioteca de centro (GUILLE SÁNCHEZ Y JAVIER MORENO)
- Los alumnos de cursos superiores, en este caso 5º y 6º, irán a clase de los
más pequeños, 1º y 2º, a leer cuentos y libros para comentarlos con ellos
y hacer un pequeño análisis. De esta manera se fomenta la lectura en los
alumnos de edades más avanzadas al mismo tiempo que se trata de expandir la
afición a la misma entre los peques.
- Los alumnos de cursos intermedios se preparan, a partir de un cuento
específico elegidos por ellos pero con el visto bueno del profesor, obras de
teatro. Dividiendo la clase en grupos de 5 o 6 alumnos, en función del número
total de la clase, deberán realizar la lectura del libro y diseñar a su manera
una breve obra teatral en la que representen a partir de lo leído el mensaje
entendido de la lectura. (una vez al mes aproximadamente)
- Libro viajero: El libro cada mes lo tendrá un curso, vinculándose los
cursos de 1º,2º y 3º por un lado y 4º,5º y 6º por otro.
Durante el primer mes los alumnos de 1º y 4º empezarán a elaborar el libro
pasando de alumno a alumno individualmente. El segundo mes el libro, esté en el
punto en el que esté, pasará a los cursos de 2º y 5º debiendo continuar el hilo
de la historia y, por último, la historia terminará en los alumnos de 3º y 6º,
que serán los encargados de poner punto final a la actividad al representar los
grupos de mayor edad dentro de la división.
Biblioteca de aula (JAVIER FERRÉ)
- Círculo de
lectores: Cada alumno lleva un libro que se haya leído y que recomendaría al
resto de sus compañeros. La clase se sienta en forma de círculo y uno a uno
hacen un pequeño resumen del libro que han llevado para motivar a sus
compañeros a leer ese libro. Después de realizar el círculo de lectores los
compañeros pueden intercambiarse los libros que les hayan interesado.
- Dividir a la
clase en grupos de trabajo para que cada uno de ellos escriba una pequeña
historia. Todas las historias se quedaran en la biblioteca del aula para que
quien quiera se lea las historias que han escrito sus compañeros.
- Libro viajero:
Cada alumno se encargará de escribir una pequeña historia. Cuando todos los
alumnos la hayan escrito se recopilaran en un libro que cada semana “viajara” a
casa de un alumno diferente.
- La bolsa de
las palabras: Se dividirá la clase en grupos. Cada miembro del grupo deberá
meter dentro de una bolsa cinco sustantivos, cinco adjetivos y cinco verbos.
Por turnos cada alumno sacará una palabra al azar con la que deberán crear una
frase para acabar creando una historia, que acabará cuando no queden palabras
dentro de la bolsa.
- La obra aleatoria:
La clase se dividirá en grupos. A cada uno de los grupos se les dará una serie
de personajes al azar. Los alumnos tendrán que inventarse una obra con los
personajes que se les han asignado, a pesar de que a priori no tengan que ver
unos con otros. Una vez hayan creado la obra, la representarán delante de la
clase.
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